Samba, tierra, pagode y Grajaú

A principios de curso, allá por septiembre, decidí a buscar algún tipo de condimento extra para las tardes. Un condimento que no tuviera nada que ver con la escritura, con las clases de escritura, con la lectura, los talleres, las tertulias, los análisis de texto… todo eso que me rodea constantemente —de lo que vivo y respiro—, pero que llena todo de letras. Y me acordé que hacía años que había dejado la música por escribir. Después conté los años que han pasado desde que salí de Brasil. Conté los kilómetros. Y poco después recordé que ya dos personas me habían hablado de un tal Willy que tenía una escuela de samba en Madrid. Así que busqué en Internet y a poco de rastrear llegué a Bloco do Baliza. Me subí al tren, claro. Están en Alcobendas, en una nave de la zona del polígono industrial, muy cerca de una de las estaciones del Metro Norte (La Granja). La primera vez que te acercas por allí no sabes muy bien dónde te estás metiendo, das un par de vueltas de manzana, te pierdes, subes media cuesta. Pero una vez que entras ya está hecho: estás como en casa. Desde fuera Seguir leyendo