Un poco de limpieza: blogs recomendados (1)

Hace algún tiempo que no actualizo la parte derecha de la portada, donde recomiendo y enlazo blogs. En parte porque hace muchísimo tiempo que no me había puesto a hacer limpieza. Y también porque hace muchísimo tiempo que perdí la costumbre de leer blogs de una manera habitual. Ahora, por culpa de las redes sociales y gracias entre otras cosas a Google Plus (me ha tentando mucho tener tan a mano un buen lector de RSS) no he podido evitar hacer limpieza. Ya que estamos. Cosas del verano.
Así que en primer lugar he quitado a todos los blogs y páginas que llevaban más de un año sin actualizar contenido. Y he descubierto algunas sorpresas interesantes, por ejemplo la nueva página personal de Joaquín Bernal, a la que le he visto dar vueltas y vueltas todos estos años. Espero que por fin se quede quieta y actulizada, que siempre es un placer de visita. Y de todos los viejos enlaces que tenía por ahí se han salvado los que siguen activos: el blog del incombustible Enrique Páez, las entradas siempre variopintas de mi amigo Ina en Asia, Buda y rollitos primavera, el oasis paralelo de Vae Victis y el también incombustible Wok de Bea al curry. He conservado, con gusto, la bitácora de Sergi Bellver, las relataduras de Juan Carlos Márquez y las lagartijas siempre al sol de Rafa Turnes. Y, por supuesto, aunque no esté muy activo estos meses, el rincón de Bárbara Butragueño: No sabes nada del viento.


En segundo lugar he actualizado algunos lugares que visitaba ya con frecuencia hace años pero que, por unas razones o por otras (todas que tienen que ver con el tiempo, eso seguro) nunca había puesto en la lista. Por ejemplo la siempre actualizada Tormenta en un vaso y la muy activa Nave de los locos de Fernando Valls.
Entre mis nuevos descubrimientos puedo incluir Puerta Falsa, de Javier Puche, el Moleskine Literario que aquí se recomienda (mi pasado diseñador no ha podido evitar enamorarse de Tumblr), el blog de Manuel Vilas, y ese subrefugio encantador de Paula Lapido que se llama Todo eso sucede bajo el agua. También añado uno de mis nuevos descubrimientos, porque todos los caminos llevan a Roma: el blog de Sergio del Molino. Y para descomprimir el cerebro en días de calor y mucho trabajo nada mejor que las recomendaciones puntuales del amigo Pablo en La Marmitácora.
Y por último he añadido otros blogs amigos que se han reformado o resurgido estos años. El casi recién estrenado Lady Dragón, de Inés Arias de Reyna, y ese otro espacio que ya lleva bastante tiempo en red de Isabel Cañelles donde, últimamente, podemos leer todas y cada una de las aventuras de Elmo y Ari, que además de aprender a hablar hasta debajo del agua resultan ser unos poetas de lo más interesantes. Cierro con la bitácora de Lorena Briedis, Digresionario, que nos cuenta el día a día de las clases y lo que ocurre puertas adentro (y afuera) en el Máster de Narrativa de la Escuela.
Estoy segura que me dejo muchísimas buenas recomendaciones por el camino (de ahí el 1 del título). Otro día, más. He puesto tantos adjetivos antepuestos al nombre que estoy agotada.

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