Vecinos de arriba

El niño visita a sus tíos cada domingo. Este domingo es carnaval y va disfrazado de hombre araña. No ha querido quitarse el disfraz en toda la noche, incluso ha dormido con el disfraz puesto, con la careta y todo. En casa de su tíos lo único que le gustaría hacer ese domingo es trepar por las paredes; pero como eso es imposible se conforma con subirse a la mesa y al sofá con sus zapatos de hombre araña. Su tía le grita en cuanto apoya medio pie en la mesa. Así que el niño, vestido de hombre araña, se sienta en silencio en una esquina de la mesa y abre su caja secreta. Es de metal. En la caja secreta guarda todo lo que nadie puede saber que existe. Tiene pequeños huesos de aves, canicas quebradas, algunos dados, y un montón de dientes de leche que no son suyos.