Manifiesto de invierno

Vamos a tirar todas las cosas por la ventana. A sacarlas por la puerta y rayar el suelo de madera. Cuánto más pesen, mejor. Vamos a empujarlas con fuerza hasta que pasen a través del marco, se atasquen en el ascensor y se queden tan quietas junto al contenedor de residuos. Vamos a inundar la ciudad de lavadoras viejas, de cacerolas oxidadas y de pilas de cartas sin abrir. Vamos a cubrir el suelo de papeles, que no se vea ni un solo resquicio de nuestro suelo de madera. Venga, vamos a tirar el jarrón de porcelana china y el retrato de mamá. Hace tiempo que está ahí, está cogiendo polvo, a nadie le gusta, ayudadme a descolgarlo. Vamos a bajar por las escaleras el piano desconchado, vamos a meter en bolsas de basura todos y cada uno de los adornos que cubren la mesita de la entrada. Tiremos los gatos de madera, los bustos de ninfas, las medias lunas cubiertas de hojas secas. Y sobre todo esa pequeña reproducción de la Torre Eiffel.