Mi vida en cajas

Otra mudanza. Van veintiséis. Creo que ya nadie me toma en serio cuando digo que será la última por un tiempo. Hace un año, justo antes de la mudanza número veinticinco —parecía un momento ideal para hacerlo— interrogué a mis padres y escribí una lista cronológica de todas las casas donde habíamos vivido. Con ellos hice trece mudanzas. Y debe ser algo de los genes, porque después, sin ellos, hice otras doce. Que en unos días serán trece.
1981. En Praia do Jardim, Angra dos Reis. Creo que era un apartamento en la ciudad. Angra dos Reis está a unos 150 kilómetros de Río, ahí nací yo, ahí estaban construyendo una central nuclear, y ahí nos quedamos un tiempo.
1982. Nos mudamos a una casa en Lídice, Río de Janeiro. El lugar más frío en el que estuvimos en Brasil, era montañoso.
1983. En la misma Angra dos Reis, nos mudamos a la casa de los Thompson —así recordada siempre por mis padres—, ya no estaba en la ciudad, sino en una urbanización más cerca de la playa. Lo que llaman «el balneario».
1984. A principios de año nos mudamos a la casa de Elena, también en el balneario. Y a finales de año volvimos a Argentina, a Berisso, nos instalamos un tiempo en casa de mis abuelos.
1985. Quedarnos en Argentina no era fácil, así que en verano de este año mi padre compró un terreno en Angra dos Reis, en Praia das Goiabas, Mambucabinha. Y empezaron a construir lo que siempre hemos conocido como «la casita de la playa», una casa de veinte metros cuadrados y mucho jardín, donde vivimos un tiempo en tienda de campaña y que vendimos, mucho tiempo después, para mudarnos a España. Volvimos a Argentina a casa de los abuelos (van siete mudanzas). En abril compramos una casa en Berisso, en la calle Génova. Estuvimos un año entero (van ocho).


1986. Cuando mi padre consiguió trabajo en Río, volvimos otra vez a Brasil. A Río de Janeiro, en la PraÁa Saenz Pena, justo enfrente de un colegio llamado Sapé, donde iba todos los días. Estamos en el barrio da Tijuca. Ahí nos quedamos un par de años.
1988. Piso en Río, en la Rua Joao Alfredo. Este fue nuestro último apartamento en Brasil, a principios del año siguiente nos mudamos a España.
1989. Estuvimos seis meses en Vera, Almería, el pueblo de mis abuelos. En verano nos mudamos a un piso en Villalba, Madrid, donde estuvimos muy poco tiempo. En octubre nos mudamos a un piso en Madrid ciudad, en la calle Reina Mercedes, donde también estuvimos un par de años.
1992. El alquiler subió demasiado y nos fuimos a un piso de unos amigos, en Moratalaz, en el barrio de la Estrella. Era un noveno piso, nunca antes habíamos vivido tan arriba. Más conocida como «la casa de Miguel». Desde ese centro de operaciones intentamos volver a Argentina, pero no era una buena época. Mi padre trabajo en China dos años, y por fin, después de cinco años, se compraron una casa.
1997. ⁄ltima mudanza con mis padres. De momento ellos siguen allí, y han pasado más de diez años. Pero yo no he parado.. sigo con la lista.
2002. Unos meses en Newcastle, Inglaterra. Ciudad de puentes, poca luz y mucho frío. En agosto estuve en Londres, y en Londres viví en dos barrios: Elephant & Castle, y después el barrio pakistaní, cerca de Liverpool Street Station (van diecisiete).
2003. Casi un año en Tonbrige, un pueblecito de Kent, Inglaterra.
2004. Y aquí ya llega la vuelta a Madrid. He pasado por: Ventas, el barrio de las Letras, Islas Filipinas, Pirámides, Antón Martín, luego Conde Duque, y ahora mismo salgo del centro, muy cerca de la Plaza Mayor. Esta última casa es la número veinticinco. Pero tiene poca luz.
Todo el mundo tiene manías. O colecciona cosas que no confiesa. Yo colecciono mudanzas. No es por nada especial, es simplemente que las cosas te van llevando de un sitio a otro, a poco que te dejes mover te cambias cada año. Eso sí, cuesta cada vez más trabajo, y esfuerzo. Intentaré dejalo cuando llegue a la número treinta. Si lo supero vendo todas mis cosas y me voy a una cueva en las montañas.

9 pensamientos sobre “Mi vida en cajas

  1. podrías buscar las fotos en google streets. Yo lo hice con una aplicación más antigua para las casas en las que he vivido en Madrid :-)

  2. Llevo muchas menos mudanzas que tú y ya estoy harto. No estaría de humor para escribir una entrada sobre ese tema. Me escuece demasiado.

  3. Mi teoría es que me acostumbraron desde pequeña. Es como si a tus padres les encantara hacer paracaidismo (por ejemplo). Y tú ves tan normal que se tiren al vacío con un saco enorme lleno de aire como única sujeción. Y no entiendes a la gente que jamás se ha tirado con paracaídas en toda su vida. Es como ir de cámping, o comer siempre en la cocina. Cosas a las que te acostumbras o luego cuesta hacerlas, como ponerse un traje que no es el tuyo. A lo mejor a mí me cuesta estarme quieta en un mismo lugar mucho tiempo.

  4. 1981.
    Praia do Jardim era una urbanización de pequeños chalets adosados a orillas de un mar manso y cálido, fuente de vida de todas las pequeñas especies marinas ansiosas de sobrevir .
    Seguirá.

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