Una noche

Empieza sonando Calamaro en el coche, como en voz baja, como si siempre estuviera cantando ahí dentro. Sigue en un sitio tranquilo, casi vacío, para cenar, con una charla agradable y un buen vino. Se alarga con dos cervezas (en botella, como nunca) rodeados de paredes cubiertas de historia. Hablamos de todo lo que no hablamos en veintiséis años. Termina tarde, sonando Calamaro en el coche, como en voz baja. Como si nunca dejara de cantar.

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