Siete años

Y estamos igual, seguimos igual. Más viejos. Más sabios. Las tardes siguen siendo de sol y de mate, como nos hubiéramos visto ayer. Nos merecemos un verano, primita. La luna se dibuja casi llena al otro lado del río, tiene poco camalotes este verano. Sopla un viento que mueve toda la casa blanca y tira ramas. El ombú que plantó Mirta está más alto que nunca. Llevaba siete años sin abrazarte. Ahora tengo canas. Vos estás igual, viejo. Ya no paseamos tanto a Bran, que casi no consigue vernos con los ojos opacos. Pensar que hace tiempo no se gustaban.

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