Sábado de agua

La sidra, cuando se agita, escupe con fuerza y empapa cabezas locas. Cae agua desde los balcones y la gente corre de un lado a otro para mojarse. Se suben a vallas, a coches, a cubos de basura. Se suben unos encima de otros para mojarse mejor. Los besos saben dulces y los sueños pierden sentido. Lo único que importa es el agua que cae, a cubos. Los riegan con alcohol para que crezcan fuertes y mareados. Ritos tribales para cerrar el verano.

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