Alginet

Una casa de cuento. Hojas secas caen sobre el papel mientras escribo. Hay un arco iris en el jardín entre las flores de jazmín y el limonero. Un pequeño buda de madera resguarda el banco debajo de la parra. Me acompañan tres flores blancas y un caballo que lleva calcetines. El esqueleto de una hamaca vieja cuelga de un olivo como si fuera una rama más. Los caballos salen al trote de su casa para revolcarse en la tierra húmeda, mientras el perro se refresca en un lago cubierto de verdín. Hay peces de color naranja en la fuente. No querrás irte nunca de la casa de cuento. La cocina tiene un pozo cubierto y un viejo horno de leña.


Hay un banco de madera en la entrada cubierto de banderas con sueños. Capitanes de barco y brujas mirándose al espejo. Un perro viejo, lleno de cariño y garrapatas. Retazos de mar con forma de caracola crecen en los rincones, semillas y flores te encuentras a cada paso. Un gato de madera ronronea debajo de las dalias. Todo encaja, nada sobra en la casa de cuento. Chimeneas, instrumentos musicales de todo el mundo, una alfombra de piedras pequeñas. La casa está llena de duendes que, cuando no los miras, lo acomodan todo a su gusto perfecto. Que es un gusto de cuento.

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