Lluvia de higos

Los mejores higos están en las ramas más altas del árbol. Los higos maduros son casi de color amarillo, están casi blanditos, y casi a punto de caer. Hay que trepar para llegar hasta ellos, y desde ahí arriba tirárselos con cuidado, de dos en dos, a los amigos que se han quedado abajo y los están recogiendo, en una cesta de mimbre. La vuelta a casa con la cesta de mimbre, cargada entre dos manos -porque pesa, una cesta cargada de higos pesa- se hace despacio, y con un tono de brillo dentro, como si recolectar higos fuera algo que pudieras hacer el resto de tu vida.

Los comentarios están cerrados.