Cómo encontrar un trébol de cuatro hojas

Limpiar un cristal invisible con una esponja invisible y mucha atención. Después limpiar un espejo, con un buen compañero. Sentarse cerca de la tierra, transmitir, quedarse lleno por dentro. Pasear con calma y todos los sentidos por un lugar arbolado con algo de magia. Elegir un árbol grande, ancho, con la corteza rugosa, llena de hormigas y agujas de pino. Abrazarlo durante diez minutos, sentirlo, intercambiar energía. Acercarse a un magnolio en el centro de un parque circular, con bancos de piedra y cielo azul, un magnolio sin flores y con trazos de purpurina rosa en el tronco. Buscar piñas a los pies del magnolio, encontrar tréboles, saber que el primero al que te acerques para contarle las hojas tendrá cuatro. Verlo, cogerlo con suavidad, con disculpas. Regalarlo como si fuera un tesoro. Hacerle una foto con una hormiga.

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