de Norberto de la Torre, Tiempo es una metáfora que duele

Tengo un poema pegado en la suela del zapato que no me deja caminar agusto, de pronto el pie se me queda pegado a las baldosas, como si echara raíces, como si yo fuera parte de la ciudad en ruinas. Por las noches desprendo el poema con una cuchilla, cuidadosamente para no añadir otra marca, para no sumar un corte nuevo a las heridas que produjo la jornada, lo deposito junto al reloj, la pluma y las monedas y al otro día lo vuelvo a colocar en su lugar en el zapato. El poema me sirve como ancla, obliga una marcha claudicante, es como una espina molesta que me impide dormitar durante las horas de vigilia. El poema, con el tiempo, ha recogido arena, cadáveres de insectos, polvo, defecciones, pequeños unicornios, se ha convertido en un pesado lastre que me balda.